Editorial

Editorial

“Y comprometámonos para que nuestras comunidades se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y diligentes para contribuir a edificar la civilización del amor” (Papa León XIV, Mensaje de Cuaresma, 2026).


Cuaresma, es un tiempo para escuchar con profundidad el querer de Dios en nuestra vida creyente y comunitaria, y dejarnos interpelar por lo que acontece en nuestro mundo. La Palabra de Dios, en el ciclo A, nos conduce por un itinerario de luz: la Transfiguración, el encuentro con la Samaritana, el ciego de nacimiento, la resurrección de Lázaro y la Pasión del Señor según san Mateo. En estos pasajes redescubrimos que nuestra vida es camino que madura en la fe y en el amor, y que la confianza se apoya en Dios más que en nuestras propias fuerzas.

No ignoramos que muchas noticias del mundo resultan inquietantes. Asusta constatar hasta dónde el ser humano, en su búsqueda de sentido, puede extraviarse, como si no hubiera tiempo, fuerzas o alternativas. Sin embargo, el camino hacia la cruz nos recuerda que el horizonte de los hijos e hijas de Dios no es la muerte, sino la vida que brota del amor entregado.

En este espíritu cuaresmal, rendimos homenaje agradecido a la vida de Maximino Cerezo Barredo, misionero claretiano cuyo arte bíblico ha acompañado la fe de tantos. Su legado no es sólo estético, sino evangélico: como Jesús, ofreció su vida y sus talentos para que nuestra existencia se vuelva semilla de Reino y signo de esperanza para el mundo.

Que esta Cuaresma nos disponga a escuchar, acoger y servir, para que nuestras comunidades sean verdaderos espacios de encuentro, liberación y vida nueva.


© 2026 - DIARIO BÍBLICO, MICLA Misioneros Claretianos de América, Claret Publishing Group - Todos los derechos reservados - Aviso de Privacidad