Reflexiones

          Reflexiones

El Paraíso

No anhelamos comer la fruta vana.

Hijos de barro y libertad, nosotros,

en la común desolación humana,

no queremos ser dioses, sino otros.

 

Queremos ser y hacer hijos y hermanos

sobre la tierra madre compartida,

sin lucros y sin deudas en las manos,

sueltos los ríos claros de la vida.

 

Libres de querubines y de espadas,

queremos conjugar nuestras miradas,

todos iguales en el nuevo edén.

 

Y en los silencios de la tarde honda sentir

Tu paso amigo por la fronda

y el aire de Tu boca en nuestra sien.

 

(Pedro Casaldáliga)

 

 

Editorial




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