Una obra Claretiana

Una obra Claretiana

Por esencia misionera, trata de hacerse todo para todos para que todos los carismas se sientan en sus páginas como en su casa.


Nuestro Santo Fundador, Antonio María Claret, motivaba constantemente a sus “misioneros” para que usaran de todos los medios a su alcance para evangelizar a los pueblos. Es cierto, como dice Agustín Cabré, que Antonio Claret “no tenía máquinas de escribir, ni computadora, ni medios electrónicos, ni siquiera micrófono para dirigirse al pueblo... pero, ciertamente, hoy caminaría por el mundo bien enterado de los nuevos recursos telemáticos e informáticos”

Nosotros, Misioneros Claretianos de América, herederos de su carisma, hemos iniciado este Proyecto Bíblico hace años, como ya se mencionó, cristalizado en el Diario Bíblico. El DB es una obra claretiana, y muy claretiana, y por eso mismo es eclesial. Estamos dispuestos a “personalizar” la obra para cualquier entidad que lo pida (diócesis, parroquia, colegio, incluso congregación).

El DB, por “esencia misionera”, trata de «hacerse todo para todos», para que todos los carismas se sientan en sus páginas como en su casa, no como en una casa ajena ornamentada con un carisma peculiar y distinto. Nosotros ofrecemos un instrumento pastoral «para todos», lo más incluyente posible, y esa capacidad es su claretianismo más auténtico, aunque aparece precisamente como invisible.

Filosofía del Diario Bíblico

Una iniciativa con el esfuerzo colectivo de los Misioneros Claretianos comprometidos a llevar el Evangelio por los medios escritos (impresos y virtuales).


El DB es un servicio de evangelización por medio de la Palabra. Con este fin la publicación se diseña de tal manera que quienes lo lean disponen, al mismo tiempo, del texto bíblico previsto por la liturgia, de un breve comentario orientado a la lectura devocional y un espacio para la escritura de las reflexiones personales.

Cada tiempo litúrgico está acompañado de una introducción y cuenta con un breve devocional al inicio y al final con un índice de los textos bíblicos comentados. Como el interés fundamental es el de alcanzar el mayor número de lectores, particularmente entre las personas más pobres, buscamos reducir costos de edición, producción e impresión y eliminar los de comercialización por medio de una distribución privada. Esta iniciativa requiere del esfuerzo colectivo de los Misioneros Claretianos comprometidos en llevar el Evangelio por los medios escritos (impresos y virtuales). Actualmente el DB tiene sus dos versiones: impresa y digital.

El Diario Bíblico impreso

El DB impreso tiene una redacción ágil, interesante y sólida que motiva a los lectores a entrar en el libro de la Biblia para leer el libro de la Vida a la luz de la Palabra Inspirada.

Por esta razón:

a) El comentario al texto se hace en tono parenético (¿qué me/nos dice el texto?) y está abierto a la creatividad, manteniendo una referencia clara y constante al texto bíblico (¿qué dice el texto?).

b) En lo posible alude a situaciones de la vida cotidiana latinoamericana, evitando alusiones muy concretas a eventos que pueden estar desactualizados en el momento de la publicación del DB.

c) La idea principal de cada comentario está bien desarrollada y mantiene estrecha relación con los símbolos bíblicos y las situaciones vitales. Además es breve, interesante y ofrece, al comienzo, un título sugerente que sea una pista y una síntesis del comentario.

Presentación

Compartir con los Pueblos de América la Palabra de Dios que se encarna en nuestra historia, haciéndose uno de “nosotros”.


Talagante, Chile fue el escenario de un proyecto perfilado, ampliamente discutido por la Asamblea de Cicla (Conferencia Interprovincial de Claretianos de América Latina y el Caribe) que se cristalizó en el Diario Bíblico. Talagante es la cuna que lo vio nacer en 1997. El DB es un proyecto fruto de la inquieta creatividad de Cicla, y del Secretario Ejecutivo de aquel entonces, José María Vigil, para compartir con los Pueblos de América Latina la Palabra de Dios que se encarna en nuestra historia, haciéndose uno de “nosotros”.

Con sus principios básicos, el DB tiene como finalidad llegar a las personas, que necesitan de la Palabra como inspiración, reflexión, liberación y aplicación en la vida. Queremos llegar a nuevos lectores, por eso, nos proponemos mejorar la gestión, la promoción, distribución, calidad y cercanía del DB.

En este espacio, hacemos un fraterno reconocimiento a todos los Misioneros y Laicos Claretianos que han estado trabajando y empujando el proyecto del DB a lo largo de los años. Sin este esfuerzo sostenido no sería posible disponer de él, tal como lo conocemos ahora con su trayectoria.

El Equipo Editorial del DB, realmente, es un “equipo” en el cual cada uno tiene su responsabilidad y su aportación: Jaime Michea de Cebiclar, prepara el calendario litúrgico, Agustín Monroy se encarga de los comentarios, Eccla (Diego Haristoy) diseña y diagrama el ejemplar, Carmelo Astiz revisa y corrige el estilo literario, Alberto Rossa de Claretian Publications hace la impresión y distribución del DB y Alejandro Quezada actualmente, acompaña de cerca todo el proceso.

El Equipo vela porque el DB salga lo mejor posible al “mercado” lo cual implica un compromiso que va más allá de lo que estrictamente hacemos durante el proceso: una Visión global para optimizar el trabajo particular. El equipo requiere de coordinación y articulación a través del diálogo y el consenso para asumir como propio el Proyecto de principio a fin.

Llevamos varios años con el DB y estamos imprimiendo mucho más que al principio. Somos conscientes de que es una gran responsabilidad pastoral y misionera porque se imprimen muchos ejemplares y sabemos, que en más de un hogar son varias personas quiénes lo utilizan.