Diario Bíblico en Español

24 de Diciembre del 2022

Primera lectura: 2Sam 7,1-5.8b-12.14a.16: 
El reino de David durará por siempre
Salmo: 89: 
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor
Evangelio: Lc 1,67-79: 
Nos visitará el sol que nace de lo alto

Vigilia de Navidad Gregoria, mártir (303)

67 En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, lleno de Espíritu Santo, profetizó:
68 «Bendito el Señor, Dios de Israel, porque se ha ocupado de rescatar a su pueblo.
69 Nos ha dado un poderoso Salvador en la Casa de David, su siervo,
70 como había prometido desde antiguo por boca de sus santos profetas:
71 para salvarnos de nuestros enemigos, y del poder de cuantos nos odian,
72 manifestando su bondad a nuestros padres y recordando su alianza sagrada,
73 lo que juró a nuestro padre Abrahán, que nos concedería,
74 ya liberados del poder enemigo, lo sirvamos sin temor en su presencia,
75 con santidad y justicia toda la vida.
76 Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque caminarás delante del Señor, preparándole el camino;
77 anunciando a su pueblo la salvación por el perdón de los pecados.
78 Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará desde lo alto un amanecer
79 que ilumina a los que habitan en tinieblas y en sombras de muerte, que endereza nuestros pasos por un camino de paz».
 
Comentario 

Estamos en la vigilia del nacimiento del Señor. Hoy es Nochebuena. Se confirman las profecías mesiánicas, se da gracias y se alaba por la luz que resplandece ante todos los pueblos. El Benedictus describe ese cercanía de Dios como “visita sanadora”: «por la entrañable misericordia de nuestros Dios, nos visitará desde lo alto un amanecer que ilumina». Su luz ilumina nuestro rostro, disipa nuestros temores y toda la creación se sana pacificando nuestro corazón. Esto es lo que nos reúne en familia y en comunidad: la fiesta de la vida compartida en amor por el Verbo hecho carne entre nosotros. La misericordia de Dios que nos visita viene a liberarnos del egoísmo, a redimir las tragedias de nuestra historia humana. Por eso, cantamos al Dios con nosotros con la alegría de corazones redimidos. La noche se vuelve luminosa porque, con Jesús naciendo en cada corazón, son mayores las posibilidades de vida. ¿Cuál es el mejor regalo (no material) que puedo ofrecer a mi familia? Oremos por quienes no tendran una Nochebuena.