Consulta diaria

Primera lectura: Is 9,1-3.5-6: 
Un hijo nos ha nacido
Salmo: 95:
Hoy nos ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor
Segunda lectura: Tit 2,11-14: 
Ha aparecido la gracia de Dios para todo
Evangelio: Lc 2,1-14: 
Hoy nos ha nacido un Salvador

NATIVIDAD DEL SEÑOR

 
1 Por entonces se promulgó un decreto del emperador Augusto que ordenaba a todo el mundo inscribirse en un censo.
2 Éste fue el primer censo, realizado siendo Quirino gobernador de Siria.
3 Acudían todos a inscribirse, cada uno en su ciudad.
4 José subió de Nazaret, ciudad de Galilea, a la Ciudad de David en Judea, llamada Belén, pues pertenecía a la Casa y familia de David,
5 a inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada.
6 Estando ellos allí, le llegó la hora del parto
7 y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no habían encontrado sitio en la posada.
8 Había unos pastores en la zona que cuidaban por turnos los rebaños a la intemperie.
9 Un ángel del Señor se les presentó. La gloria del Señor los cercó de resplandor y ellos sintieron un gran temor.
10 El ángel les dijo: No teman. Miren, les doy una Buena Noticia, una gran alegría para todo el pueblo:
11 Hoy les ha nacido en la Ciudad de David el Salvador, el Mesías y Señor.
12 Esto les servirá de señal: encontrarán un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.
13 Al ángel, en ese momento, se le juntó otra gran cantidad de ángeles, que alababan a Dios diciendo:
14 ¡Gloria a Dios en lo alto y en la tierra paz a los hombres amados por él!.
 
Comentario 

Encontrar a Dios en la vulnerabilidad de un niño pequeño, que no logra controlar sus esfínteres y que lleva pañales, así lo dice de manera explícita el texto de Lucas, es una de las realidades del cristianismo que revientan todas las lógicas religiosas conocidas hasta entonces. Esa es la gran señal: encontrar a Dios donde tradicionalmente se ha dicho que no acontece. Dios, en el nacimiento de Jesús, acontece en el anonimato, en la simplicidad, en el-no-ruido.

Dios entra en la historia como otro ser humano y pasa inadvertido a todos. Así nace la nueva creación, la que queda inaugurada por el Dios-hecho-hombre. Todo este acontecimiento novedoso del Dios encarnado que entra en la historia, para compartir la suerte de los seres humanos, sin ningún tipo de ventaja, es el inicio del amor de Dios que irrumpe para hacer libre a todo hombre y mujer y que ya nadie podrá detener. Es el tiempo marcado por la alegría, la esfera de Dios, que los ángeles cantan de manera solemne.