Consulta diaria

Primera lectura: 2Sam 7,1-5.8b-12.14a.16: 
Su reino durará por siempre
Salmo: 88:
Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.
Evangelio: Lc 1,67-79: 
Nos visitará el sol que nace de lo alto

Vigilia de Navidad Gregorio, mártir (303)

 
67 En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, lleno de Espíritu Santo, profetizó:
68 Bendito el Señor, Dios de Israel, porque se ha ocupado de rescatar a su pueblo. 69Nos ha dado un poderoso Salvador en la Casa de David, su siervo,
70 como había prometido desde antiguo por boca de sus santos profetas:
71 para salvarnos de nuestros enemigos, y del poder de cuantos nos odian,
72 manifestando su bondad a nuestros padres y recordando su alianza sagrada, 73 lo que juró a nuestro padre Abrahán, que nos concedería,
74 ya liberados del poder enemigo, lo sirvamos sin temor en su presencia,
75 con santidad y justicia toda la vida.
76 Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque caminarás delante del Señor, preparándole el camino;
77 anunciando a su pueblo la salvación por el perdón de los pecados.
78 Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará desde lo alto un amanecer
79 que ilumina a los que habitan en tinieblas y en sombras de muerte, que endereza nuestros pasos por un camino de paz.
 
Comentario 

Zacarías se llenó de Espíritu Santo y profetizó. Es un dato interesante que hay que saber analizar, dentro del movimiento que hace el personaje. Zacarías, mientras está en el Templo, en su trabajo de “oficial de la religión”, no le cree a Dios. Es un hombre envejecido, porque la religión le quitó vitalidad y novedad. Él como buen hombre de religión estaba acostumbrado a vivir la ritualidad sin contenidos, que observaba en sus más mínimos detalles, sin tener la esperanza de que algo nuevo pudiera suceder.

Zacarías, mientras está en el Templo no puede vivir su dimensión profética.
Esta realidad aflora en él, cuando va a casa y asume su rol de padre. Lejos del templo, en la casa, es donde percibe a Dios como novedad. Descubre que Dios siempre tendrá más imaginación que todas las religiones. Zacarías debe aprender a hacerse cómplice de Dios. ¿Estamos dispuestos a abandonar tradiciones para asumir la novedad del Evangelio?