Nuestro Editorial

Cuaresma 2021



Editorial

 

«La realidad es que el proceso de paz es un compromiso constante en el tiempo. Es un trabajo paciente que busca la verdad y la justicia, que honra la memoria de las víctimas y que se abre, paso a paso, a una esperanza común, más fuerte que la venganza» (FT 226).

Y la Pascua nos visita en abril, invitándonos a renacer en gestos de amor y de bondad. Son demasiadas injusticias y muchas las víctimas. No dejemos que el mal cubra con su sombra nuestras vidas; dejemos que la luz del resucitado disipe nuestra incredulidad y nos permita resurgir con él.

Es el tiempo de hacer brotar la dignidad, tantas veces atropellada y florecer en medio de los desiertos de nuestra vida; abramos nuestros corazones a esa acción de Dios sobre la muerte; resurjamos (resucitemos) en los pequeños gestos que reivindican nuestra humanidad. Más allá del distanciamiento, las mascarillas y los desinfectantes, descubramos el sentido que tiene la VIDA que muere por amor.

¡Señor Jesús!

Mi Fuerza y mi Fracaso

eres Tú.

Mi Herencia y mi Pobreza.

Tú, mi Justicia,

Jesús.

Mi Guerra

y mi Paz.

¡Mi libre Libertad!

Mi Muerte y Vida,

Tú,

Palabra de mis gritos,

Silencio de mi espera,

Testigo de mis sueños.

¡Cruz de mi cruz!

Causa de mi Amargura,

Perdón de mi egoísmo,

Crimen de mi proceso,

Juez de mi pobre llanto,

Razón de mi esperanza,

¡Tú!

Mi Tierra Prometida

eres Tú...

La Pascua de mi Pascua.

¡Nuestra Gloria por siempre

Señor Jesús!

 

(Pedro Casaldáliga, cmf).

Diario Bíblico