Nuestro Editorial

Tiempo ordinario



Editorial

 

«Cuidar el mundo que nos rodea y contiene es cuidarnos a nosotros mismos. Pero necesitamos constituirnos en un “nosotros” que habita la casa común» (Fratelli Tutti 17).

A estas alturas del año 2020, es una de las pocas certezas que podemos sostener: cuidar el ecosistema es abrirnos al futuro con esperanza. A esto nos invitarán insistentemente las lecturas de estos domingos en la recta final del año litúrgico.

Bienaventuradas las personas que durante la pandemia han fomentado la espiritualidad del cuidado; dichosas las prudentes que no se han expuesto ni han expuesto la vida de las personas que tienen a su cargo; benditas las personas que no defraudan el talento recibido ni se lucran a costa del talento de las demás; y más benditas, quienes posponen sus propios planes para servir a las más necesitadas; quienes así viven: están despiertas, atentas, en vela.

Que este tiempo siga siendo propicio para develar la pequeñez de nuestra condición humana, con todo lo que conlleva de finitud, fragilidad y desaciertos; pero que no deje de enseñarnos a confiar más en el Dios de la vida, que acompaña el caminar de su Pueblo en medio de la noche densa y oscura.



Cuidar el mundo que nos rodea y contiene es cuidarnos a nosotros mismos. Pero necesitamos constituirnos en un “nosotros” que habita la casa común.
(Fratelli Tutti 17)

Diario Bíblico