Nuestro Editorial

Tiempo ordinario 2021



Editorial

 

«Quien cultiva la bondad en su interior recibe a cambio una conciencia tranquila, una alegría profunda aun en medio de las dificultades y de las incomprensiones. Incluso ante las ofensas recibidas, la bondad no es debilidad, sino auténtica fuerza, capaz de renunciar a la venganza» (FT 243).

La cuestión para quienes seguimos a Jesús no está en alcanzar seguridad y bienestar sin más. El camino evangélico que emprendemos nos conduce a crecer en el amor gratuito y desinteresado a toda vida. A veces da la impresión de que nuestras visitas a los templos quedan reducidas a pedir y a tranquilizar nuestra conciencia; más que ir a la Iglesia, necesitamos ser Iglesia en todos lo ambientes y lugares. Comprender que nacimos como comunidad humana alternativa frente a una sociedad y religión que fomentaba los privilegios y abusos de poder. Lo de ser creyentes no está en salvarnos de un mundo empecatado sino en el buscar por todos los medios posibles su transformación. Si nos llamamos discípulos y discípulas de Jesús no podemos olvidar que su proyecto liberador pasa por la cruz, colocándonos al lado de los derrotados y víctimas de la historia. El trabajo mayor que tenemos es el de convertirnos en testigos y portadores de la bondad y la gracia de Dios. ¿Será que el mal nos tiene ganada la partida?

Diario Bíblico