Diario Bíblico

Por esencia misionera, trata de «hacerse todo para todos», para que todos los carismas se sientan en sus páginas como en su casa.

Nuestro Santo Fundador, Antonio María Claret, motivaba constantemente a sus “misioneros” para que usaran de todos los medios a su alcance para evangelizar a los pueblos. Es cierto, como dice Agustín Cabré, que Antonio Claret “no tenía máquinas de escribir, ni computadora, ni medios electrónicos, ni siquiera micrófono para dirigirse al pueblo... pero, ciertamente, hoy caminaría por el mundo bien enterado de los nuevos recursos telemáticos e informáticos”

Nosotros, Misioneros Claretianos de América, herederos de su carisma, hemos iniciado este Proyecto Bíblico hace años, como ya se mencionó, cristalizado en el Diario Bíblico. El DB es una obra claretiana, y muy claretiana, y por eso mismo es eclesial. Estamos dispuestos a “personalizar” la obra para cualquier entidad que lo pida (diócesis, parroquia, colegio, incluso congregación).

El DB, por “esencia misionera”, trata de «hacerse todo para todos», para que todos los carismas se sientan en sus páginas como en su casa, no como en una casa ajena ornamentada con un carisma peculiar y distinto. Nosotros ofrecemos un instrumento pastoral «para todos», lo más incluyente posible, y esa capacidad es su claretianismo más auténtico, aunque aparece precisamente como invisible.

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