Diario Bíblico

Compartir con los Pueblos de América la Palabra de Dios que se encarna en nuestra historia, haciéndose uno de “nosotros”.


Talagante, Chile fue el escenario de un proyecto perfilado, ampliamente discutido por la Asamblea de Cicla (Conferencia Interprovincial de Claretianos de América Latina y el Caribe) que se cristalizó en el Diario Bíblico. Talagante es la cuna que lo vio nacer en 1997. El DB es un proyecto fruto de la inquieta creatividad de Cicla, y del Secretario Ejecutivo de aquel entonces, José María Vigil, para compartir con los Pueblos de América Latina la Palabra de Dios que se encarna en nuestra historia, haciéndose uno de “nosotros”.

Con sus principios básicos, el DB tiene como finalidad llegar a las personas, que necesitan de la Palabra como inspiración, reflexión, liberación y aplicación en la vida. Queremos llegar a nuevos lectores, por eso, nos proponemos mejorar la gestión, la promoción, distribución, calidad y cercanía del DB.

En este espacio, hacemos un fraterno reconocimiento a todos los Misioneros y Laicos Claretianos que han estado trabajando y empujando el proyecto del DB a lo largo de los años. Sin este esfuerzo sostenido no sería posible disponer de él, tal como lo conocemos ahora con su trayectoria.

El Equipo Editorial del DB, realmente, es un “equipo” en el cual cada uno tiene su responsabilidad y su aportación: Jaime Michea de Cebiclar, prepara el calendario litúrgico, Agustín Monroy se encarga de los comentarios, Eccla (Diego Haristoy) diseña y diagrama el ejemplar, Carmelo Astiz revisa y corrige el estilo literario, Alberto Rossa de Claretian Publications hace la impresión y distribución del DB y Alejandro Quezada actualmente, acompaña de cerca todo el proceso.

El Equipo vela porque el DB salga lo mejor posible al “mercado” lo cual implica un compromiso que va más allá de lo que estrictamente hacemos durante el proceso: una Visión global para optimizar el trabajo particular. El equipo requiere de coordinación y articulación a través del diálogo y el consenso para asumir como propio el Proyecto de principio a fin.

Llevamos varios años con el DB y estamos imprimiendo mucho más que al principio. Somos conscientes de que es una gran responsabilidad pastoral y misionera porque se imprimen muchos ejemplares y sabemos, que en más de un hogar son varias personas quiénes lo utilizan.

Diario Bíblico