Consulta diaria

Primera lectura: 1Cor 8,1b-7.11-13: 
Pecan contra Cristo
Salmo: 138:
Guíame, Señor, por el camino eterno
Evangelio: Lc 6,27-38: 
Sean compasivos como su Padre

23a Semana Ordinario Nicolás de Tolentino (1305)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
27 A ustedes que me escuchan yo les digo: Amen a sus enemigos, traten bien a los que los odian;
28 bendigan a los que los maldicen, recen por los que los injurian.
29 Al que te golpee en una mejilla, ofrécele la otra, al que te quite el manto no le niegues la túnica;
30 da a todo el que te pide, al que te quite algo no se lo reclames.
31 Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes.
32 Si aman a los que los aman, ¿qué mérito tienen? También los pecadores aman a sus amigos.
33 Si hacen el bien a los que les hacen el bien, ¿qué mérito tienen? También los pecadores lo hacen.
34 Si prestan algo a los que les pueden retribuir, ¿qué mérito tienen? También los pecadores prestan para recobrar otro tanto.
35 Por el contrario amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar nada a cambio. Así será grande su recompensa y serán hijos del Altísimo, que es generoso con ingratos y malvados.
36 Sean compasivos como es compasivo el Padre de ustedes.
37 No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados. Perdonen y serán perdonados.
38 Den y se les dará: recibirán una medida generosa, apretada, sacudida y rebosante. Porque con la medida que ustedes midan serán medidos.

Comentario

 

Lucas, describe la experiencia de quién ha escuchado los valores del Reino y los hace sentimientos propios. Los discípulos están escuchando cosas inauditas que retan su escala de valores morales, legales y religiosos, escuchan un mandato imperativo que les hace reflexionar en su propia experiencia de vida cuestionando una cultura y una manera de plantearse ante el mundo.

El Evangelio les invita a esa experiencia personal de ponerse en el lugar del otro para esperar lo que ellos mismos pudieran esperar de los demás, recordando un criterio básico: “tratar a los demás como quieres que ellos te traten”. Jesús no es un estoico que se refugia en la tolerancia de los demás, sino ante todo lanza un imperativo con palabras llenas de caridad: “oren por ellos y ámenlos”. No solo se trata de no responder mal por mal, sino orar por aquellos que nos han lastimado.

¿Ante la violencia mundial, qué mecanismos de reconciliación y misericordia generamos en nuestras comunidades parroquiales?