Consulta diaria

Primera lectura: 1Cor 4,6b-15: 
Hemos pasado hambre y sed
Salmo: 144:
Cerca está el Señor de los que lo invocan
Evangelio: Lc 6,1-5: 
El Hijo del Hombre es dueño del sábado

22a Semana Ordinario Teresa de Calcuta (1997) Lorenzo Justiniano (1455)

1 Un sábado en que atravesaba unos campos de trigo, los discípulos de Jesús arrancaban espigas, las frotaban con las manos y comían el grano.
2 Unos fariseos les dijeron: ¿Por qué hacen en sábado una cosa prohibida?
3 Jesús les contestó: ¿No han leído lo que hizo David con sus compañeros cuando estaban hambrientos?
4 Entró en la casa de Dios, tomó los panes consagrados, que pueden comer sólo los sacerdotes, comió y los compartió con sus compañeros.
5 Y añadió: El Hijo del Hombre es Señor del sábado.

Comentario

 

Cuentan que cuando el Papa Juan Pablo II se dirigió a los grandes economistas del mundo pidiendo mayor equidad y consideración con los países más pobres del planeta, le contestaron que por encima de las necesidades de los pueblos están las leyes del mercado mundial. Es más importante mantener el equilibrio en la banca internacional que resolver los problemas del hambre, la salud y la educación de millones de seres humanos que viven, o sobreviven, sumidos en la extrema pobreza.

Muchas veces los seres humanos nos empeñamos en colocar la letra de la ley por encima de las personas. No importa que ciertas normas resulten deshumanizantes o que ya no signifiquen nada. Algo parecido pasa también al interior de las iglesias. Por sobre todo están las normas litúrgicas o doctrinales que las necesidades de los feligreses. Jesús nos desafía a colocar al ser humano en el centro de todas las decisiones legales, estructurales y organizacionales, especialmente a los más débiles y empobrecidos.

¿Qué es lo más importante para ti, la norma, la tradición o las personas?