Consulta diaria

Primera lectura: Gál 1,13-24: 
Me reveló a su Hijo
Salmo: 138:
Guíame, Señor, por el camino eterno
Evangelio: Lc 10,38-42: 
María escogió la mejor parte

27a Semana Ordinario María Rosa Durocher, fundadora (1849) Bruno, fundador (1101)

38 En aquel tiempo, yendo de camino, entró Jesús en un pueblo. Una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa.
 39 Tenía una hermana llamada María, la cual, sentada a los pies del Señor, escuchaba sus palabras;
40 Marta ocupada en los quehaceres de la casa dijo a Jesús: Maestro, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en los quehaceres? Dile que me ayude.
41 El Señor le respondió: Marta, Marta, te preocupas y te inquietas por muchas cosas,
42 cuando una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y no se la quitarán.

Comentario

Pablo describe su proceso de conversión, de cómo se hizo cristiano. Reconoce que este fue un llamado divino desde el vientre de su madre y necesitó de todo un proceso de cambio de visión y mentalidad que demoró varios años. Marta y María, hermanas entre sí y ambas, amigas de Jesús, encarnan dos actitudes cristianas fundamentales: el servicio y la escucha. Una depende de la otra, pues no hay escucha sin que se trasforme en servicio, ni diaconía que no sea expresión de la escucha.

No son actitudes contrapuestas. Sin embargo, desde una mirada más integral del texto y de una comprensión del mensaje de Jesús que se caracteriza por la interrelación, Marta y María se complementan. Por más que en el texto haya una parte que parece ser mejor a otra, interpretación que hacían diferentes grupos en la transmisión del texto, en las primeras comunidades las mujeres tenían funciones diferentes: de servicio y de escucha.

¿Cómo vives tu proceso vocacional?
¿En tu comunidad se valora el servicio y la escucha de la palabra?