Consulta diaria

Primera lectura: Gál 1,6-12: 
He recibido el Evangelio
Salmo: 110:
Doy gracias al Señor de todo corazón
Evangelio: Lc 10,25-37:
¿Quién es mi prójimo?

 

25 En aquel tiempo un doctor de la ley se levantó y, para poner a prueba a Jesús, le preguntó: Maestro, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?
26 Jesús le contestó: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué es lo que lees?
27 Respondió: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas, con toda tu mente, y al prójimo como a ti mismo.
28 Entonces le dijo: Has respondido correctamente: obra así y vivirás.
29 Él, queriendo justificarse, preguntó a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?
30 Jesús le contestó: Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó. Tropezó con unos asaltantes que lo desnudaron, lo hirieron y se fueron dejándolo medio muerto.
31 Coincidió que bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verlo, pasó de largo.
32 Lo mismo un levita, llegó al lugar, lo vio y pasó de largo.
33 Un samaritano que iba de camino llegó a donde estaba, lo vio y se compadeció.
34 Le echó aceite y vino en las heridas y se las vendó. Después, montándolo en su cabalgadura, lo condujo a una posada y lo cuidó.
35 Al día siguiente sacó dos monedas, se las dio al dueño de la posada y le encargó: Cuida de él, y lo que gastes de más te lo pagaré a la vuelta.
36 ¿Quién de los tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los asaltantes?
37 Contestó: El que lo trató con misericordia. Y Jesús le dijo: Ve y haz tú lo mismo.


Comentário

 


Jesús es el artista del reino. Así lo apreciamos en esta obra maestra como es la parábola del Samaritano, en la cual se caen los muros que hemos construido. El hermano hereje, enemigo del pueblo judío es el verdadero ser humano que practica la solidaridad no como una obra cotidiana de la vida, en el camino, en las periferias existenciales del pueblo, como alguien que mira donde quedan tendidas las víctimas de este sistema. Alguien que se detiene, rompe su horario, su agenda, y se involucra totalmente, dejando en ridículo a la religión que pasa de largo muy preocupada de los ritos, creyendo que Dios está en los ritos y no en el hermano herido. La parábola enseña que la compasión es la mayor energía de la historia, porque Dios es El Compasivo y ha dejado esa huella en nosotros. La compasión es fuerza macro-ecuménica que derriba muros y hace alianzas entre judíos y samaritanos. De la compasión surge la creatividad y la acción en favor de los hermanos que encontramos en las cunetas del camino.