Consulta diaria

Primera lectura: 1Cor 8,1b-7.11-13:  
Pecan contra Cristo
Salmo: 138
Guíame, Señor, por el camino eterno.   
Evangelio: Lc 6,27-38:
Sean compasivo como su Padre

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
27 A ustedes que me escuchan yo les digo: Amen a sus enemigos, traten bien a los que los odian;
28 bendigan a los que los maldicen, recen por los que los injurian.
29 Al que te golpee en una mejilla, ofrécele la otra, al que te quite el manto no le niegues la túnica;
30 da a todo el que te pide, al que te quite algo no se lo reclames.
31 Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes.
32 Si aman a los que los aman, ¿qué mérito tienen? También los pecadores aman a sus amigos.
33 Si hacen el bien a los que les hacen el bien, ¿qué mérito tienen? También los pecadores lo hacen.
34 Si prestan algo a los que les pueden retribuir, ¿qué mérito tienen? También los pecadores prestan para recobrar otro tanto.
35 Por el contrario amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar nada a cambio. Así será grande su recompensa y serán hijos del Altísimo, que es generoso con ingratos y malvados.
36 Sean compasivos como es compasivo el Padre de ustedes.
37 No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados. Perdonen y serán perdonados.
38 Den y se les dará: recibirán una medida generosa, apretada, sacudida y rebosante. Porque con la medida que ustedes midan serán medidos.


Comentário

 

Debemos leer de rodillas este texto evangélico. Siempre que leemos el evangelio pisamos tierra santa, pero algunos textos, recogen como la flor y nata de esa misma buena noticia. Es el caso de este texto revolucionario, imprescindible para que el mundo siga su curso. Como dirá Gandhi si seguimos con la ley del talión “ojo por ojo”, llegará un día en que la humanidad ya no tendrá ojos. Este texto nace de la identidad de Dios que revela Jesús: El Compasivo, el que no tiene fronteras para su amor y compasión, el que expresa su poder no tanto por la creación del universo, sino por su amor y su misericordia. Para el evangelio de Jesús el amor, la capacidad de perdón, son una fuerza revolucionaria para que tenga vida este mundo violento, Para Jesús solo el amor transformará el mundo. No lo han transformado las guerras de religiones, ni la paz ficticia de un mundo armado. Sólo abriendo fronteras del corazón y fronteras entre países, sólo amando a los enemigos, rezando por los que nos calumnian sembraremos el evangelio.