Consulta diaria

Primera lectura: 1Cor 3,1-9: 
Somos colaboradores de Dios
Salmo: 32
Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como herencia          
Evangelio: Lc 4,38-44:         
Curación de la suegra de Pedro

 

38 En aquel tiempo salió Jesús de la sinagoga y entró en casa de Simón. La suegra de Pedro estaba con fiebre muy alta y le suplicaban que hiciera algo por ella.
39 Él se inclinó sobre ella, increpó a la fiebre y se le pasó. Inmediatamente se levantó y se puso a servirles.
40 Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos con diversas dolencias se los llevaban. Él ponía las manos sobre cada uno y los sanaba.
41 De muchos salían demonios gritando: ¡Tú eres el Hijo de Dios! Él los increpaba y no los dejaba hablar, pues sabían que era el Mesías.
42 Por la mañana salió y se dirigió a un lugar despoblado. La multitud lo anduvo buscando, y cuando lo alcanzaron, lo retenían para que no se fuese.
43 Pero él les dijo: También a las demás ciudades tengo que llevarles la Buena Noticia del reino de Dios, porque para eso he sido enviado.
44 Y predicaba en las sinagogas de Judea.


Comentário

 

Jesús se revela como el Mesías, es decir, como el Ungido, Enviado de Dios. Manifiesta autoridad sobre las fuerzas del mal que dominan y deterioran la vida y la dignidad de los seres humanos. Sabemos que para los tiempos de Jesús, las enfermedades eran signo de castigo divino. Jesús cambia radicalmente este imaginario religioso del pueblo. Las enfermedades son consecuencia del desarrollo natural del ser humano, y también del abandono y descuido del enfermo. Por otra parte, los poseídos por el demonio generalmente eran personas con trastornos mentales, cuyas causas eran atribuidas a espíritus diabólicos que dominaban a las personas. Tanto la enfermedad como los trastornos emocionales eran considerados consecuencia del pecado personal o familiar y, por lo tanto, rechazo de Dios. Jesús sana, libera, dignifica y devuelve a la vida normal a las personas oprimidas por estas dolencias y carencias. En nuestros contextos socioculturales hay otras “dolencias”, “carencias” y “posesiones diabólicas” que oprimen, marginan y excluyen a muchos hermanos. ¿Cuáles son esos males que afectan la vida de tu comunidad? ¿Cómo combatirlos?