Consulta diaria

Primera lectura: Lev 23,1.4-11.15-16.27.34b-37: 
Se reunirán en asamblea
Salmo: 80:
Clamen a Dios nuestra fuerza
Evangelio: Mt 13,54-58: 
¿No es el hijo del carpintero?

17a Semana Ordinario María de Jesús Venegas (1959) Pedro Crisólogo (451)

54 En aquel tiempo se dirigió Jesús a su ciudad y se puso a enseñarles en su sinagoga. Ellos preguntaban asombrados: ¿De dónde saca éste su saber y sus milagros?
55 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas?
56 Sus hermanas, ¿no viven entre nosotros? ¿De dónde saca todo eso?
57 Y esto era para ellos un obstáculo. Jesús les dijo: A un profeta sólo lo desprecian en su patria y en su casa. 58Y por su incredulidad, no hizo allí muchos milagros.

 
Comentario

El obstáculo más evidente de este evangelio, es la incredulidad de algunos paisanos de Jesús. Son ellos los que ponen límite a los milagros. Dice el texto que por ello Jesús “no hizo allí muchos milagros”. A estas personas les faltaba el milagro principal: escuchar a Dios y creer en Él. Creer que Dios se manifiesta en los sencillos y descalificados de la sociedad. Ellos escucharon a Jesús decir: "Te alabo Padre porque has revelado estas cosas a la gente sencilla" (Mt 11,25).

En una sociedad materialista donde el prestigio y el poder son valores supremos, se llega a descalificar y excluir a las personas. Jesús denuncia la ceguera ante el profetismo de los sencillos. El texto da pie para pensar en que hubo gente que sí creyó y recibió milagros. Descubrimos grata- mente que en medio de las comunidades hay personas que son un rayo de luz y esperanza. Son un ejemplo por seguir. Me puedo preguntar: ¿Soy obstáculo o hilo conductor de luz y esperanza en mi comunidad de fe, entorno familiar, social o laboral?