Consulta diaria

Primera lectura: Éx 33,7-11; 34,5b-9.28: 
El Señor hablaba con Moisés
Salmo: 102:
El Señor es compasivo y misericordioso
Evangelio: Mt 13,36-43: 
Explícanos la parábola de la cizaña

17a Semana Ordinario Pantaleón, mártir (303)

36 En aquel tiempo, Jesús, despidiendo a la multitud, entró en casa. Se le acercaron los discípulos y le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña.
37 Él les contestó: El que sembró la semilla buena es el Hijo del Hombre;
38 el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los súbditos del Maligno;
39 el enemigo que la siembra es el Diablo; la cosecha es el fin del mundo; los cosechadores son los ángeles.
40 Como se junta la cizaña y se echa al fuego, así sucederá al fin del mundo:
41 El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles que recogerán de su reino todos los escándalos y los malhechores;
42 y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el crujir de dientes.
43 Entonces, en el reino de su Padre, los justos brillarán como el sol. El que tenga oídos que escuche.
 
 
Comentario

Cuando un maestro en su clase adelanta al grupo las respuestas del examen final, todos están en capacidad para sacar buenas calificaciones. Algo parecido ocurre con las parábolas, ellas nos dan la respuesta por anticipado. Entonces, si sabemos que en el juicio final los Justos brillarán como el sol, nuestra vida debe tener como norte la justicia. A esto hace referencia el texto de hoy.

Nuestra vida se debate entre el bien y el mal, el trigo y la cizaña. Todos estamos dentro del mismo universo, las opciones las tenemos que hacer nosotros. El texto dice que habrá un momento final para el mundo: “la cosecha”. Ese día el que nos va a juzgar será sólo a Dios. Ni los ángeles tienen potestad. Ellos sólo serán enviados a recoger...

En caso de una mala opción, para nosotros sí será el llanto y el crujir de dientes. Entonces, si ya sabemos cuál será el examen final en el Reino de los cielos ¿cómo tendría que ser nuestra vida desde ahora?