Consulta diaria

Primera lectura: Éx 12,37-42: 
El Señor los liberó de Egipto
Salmo: 135:
Den gracias al Señor, porque es bueno
Evangelio: Mt 12,14-21: 
Le seguían muchos y sanaba a todos

15a Semana Ordinario Mártires Carmelitas (1794) Alejo (s. V)

14 Los fariseos salieron y deliberaron cómo acabar con Jesús.
15 Pero él se dio cuenta y se fue de allí. Le seguían muchos; sanaba a todos
16 y les pedía encarecidamente que no lo divulgaran.
17 Así se cumplió lo que anunció el profeta Isaías:
18 Miren a mi siervo, a mi elegido, a quien prefiero. Sobre él pondré mi Espíritu para que anuncie la justicia a las naciones.
19 No gritará, no discutirá, no voceará por las calles.
20 No quebrará la caña débil, no apagará la vela vacilante, hasta que haga triunfar la justicia.
21 Y en su nombre esperarán las naciones.

Comentario

Jesús cumple las promesas antiguas del Mesías: hacer triunfar la justicia e implantar el derecho. Por eso será perseguido por los poderosos que se sienten amenazados y estarán cerrados a la buena nueva de Jesús. Los signos mesiánicos son evidentes, muchos son sanados, otros le siguen. El cumplirá las profecías del siervo: no gritará, no discutirá. La historia de la salvación y liberación resonará siempre en la memoria de Israel, es la noche santa, en que salen, pasan, es la Pascua de la esclavitud a la tierra prometida.

Esta noche estará llena de signos, panes preparados a prisa, un viaje sin provisiones. Dios mismo vela por ellos esa noche. Nos enlazamos así en la memoria de otra noche en la que Jesús, el Mesías, pasará de la muerte a la vida resucitando victorioso. Ambos acontecimientos lo celebraremos siempre en la Pascua, dándole a la liturgia un sentido profunda- mente pascual. Nos invita a hacer memoria, memoria celebrativa de los momentos de vida de nuestras familias y comunidades como continuación de la obra de la liberación.