Consulta diaria

Primera lectura: Éx 3:13-20: 
“Yo soy” me envía a ustedes
Salmo: 104:
El Señor se acuerda de su alianza eternamente
Evangelio: Mt 11,28-30: 
Soy manso y humilde de corazón

15a Semana Ordinario Buenaventura (1274)

28 Dijo Jesús: Vengan a mí, los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré.
29 Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy tolerante y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su vida.
30 Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.

Comentario

Jesús nos libera del “yugo” del cansancio y agobio, ofreciendo “descanso para la vida” y nos da otro simbólico “yugo suave y carga ligera”. La liberación de nuestros yugos solo viene de la persona de Jesús que hace, como Dios en el Antiguo Testamento, prodigios salvíficos, para liberarnos. Jesús rompe todo yugo y ofrece su corazón “manso y humilde de corazón” como bálsamo de paz y descanso. El “yugo” sirve también para describir la opresión que vivían los judíos en Egipto. Dios les envía un libertador que recibe su misión desde una zarza ardiente, sin consumirse.

Él deberá sacarles del yugo de la opresión egipcia y les hará subir a la tierra prometida, todo guiado por la misma mano de Dios. Luego hará con ellos una alianza perpetua que será renovada una y otra vez hasta la alianza definitiva que será sellada en Jesús y la entrega de su sangre. Hemos de renovar cada uno y comunitariamente nuestra alianza con Jesús y ofrecernos como descanso y bálsamo para los hermanos que más sufren la opresión y esclavitud.