Consulta diaria

Primera lectura: 2Tim 2,8-15: 
La palabra de Dios no está encadenada
Salmo: 24
Señor, enséñame tus caminos
Evangelio: Mc 12,28b-34: 
No hay mandamiento mayor que éstos

28 Un letrado se acercó a Jesús y le preguntó: ¿Cuál es el precepto más importante?
29 Jesús respondió: El más importante es: Escucha, Israel, el Señor nuestro Dios es uno solo.
30 Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todas tus fuerzas.
31 El segundo es: Amarás al prójimo como a ti mismo. No hay mandamiento mayor que éstos.
32 El letrado le respondió: Muy bien, maestro; es verdad lo que dices: el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él.
33 Que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.
34 Viendo Jesús que había respondido acertadamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y nadie se atrevió a dirigirle más preguntas.


Comentário

Un letrado quiere saber cuál es el más importante entre los 613 preceptos que ellos enseñaban. Para responder, Jesús va a las Escrituras. Allí está la fuente de donde brota su sabiduría y toda su enseñanza, pero no la lee de manera fundamentalista, sino desde la situación de los más necesitados de amor y dignidad. Desde lo que la gente necesita para ser más humana y más digna. Él sabe por experiencia que reconocer que Dios es uno solo y digno de ser amado con todas nuestras fuerzas, nos libera profundamente. Y Jesús agrega inmediatamente la consecuencia práctica de ese amor a Dios: “y amar al prójimo como a nosotros mismos”. Este es el resumen de toda la religión bíblica. Misericordia, amor y libertad es la enseñanza más profunda de Jesús y el fundamento de nuestra vida moral. Nos ayuda a superar todo prejuicio, frontera, diferencia entre los seres humanos y nos vuelve a colocar en el plan original del Padre Dios: ser una familia humana hija de Dios, digna de todo respeto y destinataria de todos los bienes creados.