Consulta diaria

Primera lectura: Gén 6,5-8; 7,1-5.10: 
Haré llover sobre la tierra
Salmo: 28: 
El Señor bendice a su pueblo con la paz
Evangelio: Mc 8,14-21: 
Tengan cuidado con la levadura

6a Semana Ordinario Macario (390)

14 En aquel tiempo, los discípulos se habían olvidado de llevar pan y no tenían en la barca más que uno.
15 Él les daba esta recomendación: ¡Estén atentos! Cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes.
16 Ellos discutían porque no tenían pan.
17 Dándose cuenta, Jesús les dijo: ¿Por qué discuten que no tienen pan? ¿Todavía no entienden ni comprenden? ¿Tienen acaso la mente cerrada?
18 Tienen ojos, ¿y no ven?; tienen oídos, ¿y no oyen? ¿No se acuerdan?
19 Cuando repartí los cinco panes entre los cinco mil, ¿cuántas canastas llenas de sobras recogieron? Le contestaron: Doce.
20 Y cuando repartí los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántos canastos de sobras recogieron? Le respondieron: Siete.
21 Entonces les dijo: ¿Todavía no comprenden?

Comentario

Jesús cuestiona a sus discípulos: “¿Todavía no entienden ni comprenden?”. Los discípulos parecen distraídos, habían olvidado llevar pan en la barca. Mientras Jesús les está advirtiendo de cuidarse de la levadura de los fariseos y de la de Herodes, ellos discutían porque no tenían pan. Mas allá de lo meramente material, Jesús les hace poner la mirada en lo que es esencial. El fuerte llamado de atención que les hace es una invitación a tener la mente, los ojos y los oídos atentos, porque el entender en lenguaje bíblico siempre tiene que ver con el corazón.

Podemos llevar años dentro de servicios pastorales en nuestras comunidades y estar como los discípulos distraídos en otras cosas y seguimos sin comprender el mensaje de Jesús. El Evangelio de hoy nos ayuda para tomar conciencia de la necesidad que tenemos de que el Señor reubique nuestra vida en su Evangelio. Estamos por iniciar el tiempo de Cuaresma, aprovechemos este espacio intenso de preparación a la Pascua para pedir la gracia de la conversión del corazón.