Consulta diaria

Primera lectura: Gén 1,20–2,4a: 
Hagamos al hombre
Salmo: 8: 
¡Señor, dueño nuestro, qué admirable es tu nombre en toda la tierra!
Evangelio: Mc 7,1-13: 
Descuidan el mandato de Dios

5a Semana Ordinario Miguel Febres (1910)

1 Se reunieron junto a él los fariseos y algunos letrados venidos de Jerusalén.
2 Vieron que algunos de sus discípulos tomaban alimentos con manos impuras, es decir, sin lavárselas.
3 Es que los fariseos y los judíos, en general, no comen sin antes lavarse cuidadosamente las manos... Y le preguntaron: ¿Por qué no siguen tus discípulos la tradición de los mayores, sino que comen con manos impuras?
6 Les respondió: Qué bien profetizó Isaías de la hipocresía de ustedes cuando escribió: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí;
7 el culto que me dan es inútil, ya que la doctrina que enseñan son preceptos humanos. 8Descuidan el mandato de Dios y mantienen la tradición de los hombres. 9Y añadió: Ustedes dejan de lado el mandato de Dios para mantener su propia tradición.
10 Pues Moisés dijo: Sustenta a tu padre y a tu madre, y también: Quien abandona a su padre o su madre debe ser condenado a muerte.
11 Ustedes, en cambio, dicen: Si uno comunica a su padre o su madre que la ayuda que debía darles es qorban, es decir, ofrenda sagrada,
12 entonces les está permitido no ayudarlos.
13 Y así invalidan el precepto de Dios en nombre de su tradición. Y como ésas hacen muchas otras cosas.

Comentario

Jesús, con su manera de proceder, desafía a la religión y al estamento socio-cultural establecido como legítimo en su tiempo. Jesús actúa con autonomía, vive de tal manera que las autoridades de su tiempo se irritan. Su manera de vivir, hablar, actuar y proceder desespera a los hombres de religión.

¿Por qué será que los hombres de religión, se sienten tan ofendidos cuando encuentran a un ser humano capaz de vivir de manera libre, natural y espontánea?
¿Por qué a las personas les gusta más la mentira, la falsedad, la hipocresía, que la verdad, la diafanidad, la transparencia?

El problema que enfrentó Jesús por su manera de ser y actuar, con la religión de entonces, sigue siendo un problema serio con la religión actual. La manera de ser de Jesús estuvo anclada a la idea que Él tuvo de Dios. Para él su Padre se muestra como el Dios libre, sorpresivo, sorprendente y gratuito. Así será la vida de Jesús... aunque las autoridades religiosas se irriten con él, por su forma tan libre de vivir.