Consulta diaria

Primera lectura: Gén 1,1-19: 
Dijo Dios, y así fue
Salmo: 103: 
El Señor goce con sus obras
Evangelio: Mc 6,53-56: 
Lo tocaban y quedaban curados

5a Semana Ordinario Jerónimo Emiliano, fundador (1513)

53 Terminada la travesía, tocaron tierra en Genesaret y atracaron.
54 Cuando desembarcaron, la gente reconoció a Jesús.
55 Recorriendo toda la región, le fueron llevando en camillas todos los enfermos, hasta el lugar donde habían oído que se encontraba.
56 En cualquier pueblo o ciudad por la que pasaba, colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejara tocar al menos los flecos del manto. Y los que lo tocaban se curaban.

Comentario

Jesús vivió una vida novedosa, con una experiencia concreta en la relación con su Padre Dios. Esta experiencia no fue resultado de una práctica pacífica, intelectual y piadosa. Jesús llegó a un grado de humanidad, que todos podían percibir en él. Toda esa humanidad estuvo acuñada en su propia idea de Dios, como el resultado de un proceso vital e histórico, polémico y conflictivo. La gente sintió que la vida de Jesús era una fuente, un manantial, de vida en abundancia para todos, en especial para los que se encontraban enfermos, tristes y sin esperanza.

Su vida y su palabra estuvieron dirigidas a liberar al ser humano de aquello que le causaba la muerte. En el contexto en el que vivió Jesús fue una sola la acción que realizó: liberar a Dios de toda atadura mezquina, para que desde esa novedad pudiera liberar al ser humano del yugo de la muerte que estaba amparada por una religión deshumanizadora. Estamos invitados a ser como Jesús, a pasar por la vida haciendo el bien.