Consulta diaria

Primera lectura: Heb 12,18-19.21-24: 
Se acercaron a Sión
Salmo: 47: 
Oh Dios, meditamos tu misericordia en medio de tu templo
Evangelio: Mc 6,7-13: 
Los envió de dos en dos

4a Semana Ordinario Andrés Corsini (1373)

7 En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus inmundos.
8 Les encargó que no llevaran para el camino más que un bastón; ni pan, ni alforja, ni dinero en la faja,
9 que calzaran sandalias pero que no llevaran dos túnicas.
10 Les decía: Cuando entren en una casa, quédense allí hasta que se marchen.
11 Si en un lugar no los reciben ni los escuchan, salgan de allí y sacudan el polvo de los pies como protesta contra ellos.
12 Se fueron y predicaban que se arrepintieran;
13 expulsaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los sanaban.

Comentario

Jesús envía a los Doce a la Misión. Este mandato que dio a ese grupo de amigos cercanos suyos, es un mandato que llega a todos los bautizados por extensión. La misión es la identidad de la Iglesia. Quien ha sido introducido en la causa de Jesús, a través del bautismo, está llamado a vivir la misión de anunciar la Buena Nueva. La Misión consiste en llevar felicidad, alegría, sanidad, esperanza a la gente que recibe la Buena Noticia.

La misión es el compromiso que tiene el discípulo de extender y propagar el proyecto de humanización querido por Dios e inaugurado por Jesús, haciendo que otro mundo sea posible. Aquí es donde la Iglesia se juega, hoy más que nunca, su credibilidad. Por ello hay que decir ¡No a una misión que hace del cristianismo una cuestión doctrinal-teórico, moralista y espiritualista! ¡No a una misión que genere un cristianismo eclesiocéntrico! ¡No a una misión desencarnada de la historia, de la realidad política, de la cultura de un pueblo!