Consulta diaria

Primera lectura: Hch 6,1-7: 
Eligieron a hombres llenos del Espíritu
Salmo: 32
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros
Evangelio: Jn 6,16-21: 
Vieron a Jesús caminando sobre el lago

16 Al atardecer los discípulos bajaron hasta el lago.
17 Subieron a la barca y atravesaron el lago hacia Cafarnaún. Había oscurecido y Jesús no los había alcanzado aún.
18 Soplaba un fuerte viento y el lago se encrespaba.
19 Cuando habían remado unos cinco o seis kilómetros, ven a Jesús que se acercaba al barco caminando sobre el agua, y se asustaron.
20 Él les dice: Yo soy, no teman.
21 Quisieron subirlo a bordo, y enseguida la barca tocó tierra, en el lugar al que se dirigían.


Comentário

El encuentro con Jesús Crucificado-Resucitado está marcado por la finalización de todo temor y miedo. Cuando un creyente tiene un encuentro existencial con Jesús el miedo y el temor desaparecen de su vida, de sus proyectos, de su existencia. Quien en la vida cristiana padece miedo y angustia no ha tenido un encuentro determinante con el Señor. En el relato evangélico Jesús se presenta a los discípulos como Aquel que vence todo miedo en la vida del creyente. Les dice: “Soy yo, no teman”. Hemos de tener una nueva experiencia de Dios en nuestra vida, gobernada por la palabra y la obra de Jesús de Nazaret. Él es la norma para acercarnos a Dios, porque fue él quien nos reveló definitivamente el rostro de Dios y la manera de relacionarnos con su Padre. Cuando nos acercamos a Jesús, y por medio de él al Padre Dios, hemos de aprender a vivir el gozo y la alegría que él sabe dar. Sigamos viviendo el tiempo de Pascua en alegría. Hagamos de nuestra vida un tiempo permanente de resurrección.