Consulta diaria

Primera lectura: Heb 10,11-18: 
Pondré mi ley en su corazón
Salmo: 109:
Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec
Evangelio: Mc 4,1-20: 
Salió el sembrador a sembrar

3a Semana Ordinario Ángela Mérici (1540)

Jesús les enseñaba muchas cosas con parábolas, esto es lo que les decía:
3 ¡Escuchen con atención! Salió un sembrador a sembrar.
4 Al sembrar, unas semillas cayeron junto al camino; vinieron las aves y se las comieron.
5 Otras cayeron en terreno pedregoso con poca tierra. Al faltarles profundidad brotaron enseguida;
6 pero, al salir el sol se marchitaron, y como no tenían raíces se secaron.
7 Otras cayeron entre espinos: crecieron los espinos y las ahogaron, y no dieron fruto.
8 Otras cayeron en tierra fértil: brotaron, crecieron y dieron fruto; produjeron: unas treinta, otras sesenta, otras cien.
9 Y añadió: El que tenga oídos para oír que escuche.
10 Cuando se quedó a solas, los que estaban a su alrededor junto con los Doce le preguntaron acerca de las parábolas...
14 El que siembra, siembra la Palabra.
15 Los que están junto al camino donde se siembra la Palabra son los que en cuanto la escuchan, llega Satanás y se lleva la Palabra sembrada en ellos.
16 Otros son como lo sembrado en terreno pedregoso: cuando escuchan la Palabra, la reciben con gozo;
17 pero no tienen raíces, son inconstantes. Llega una tribulación o persecución por causa de la Palabra, e inmediatamente fallan.
18 Otros son como la semilla que cae entre espinos: escuchan la Palabra,
19 pero las preocupaciones del mundo, la seducción de las riquezas y los demás deseos ahogan la Palabra y no la dejan dar fruto.
20 Y otros son lo sembrado en tierra fértil: escuchan la Palabra, la reciben y dan fruto al treinta o sesenta o ciento por uno.

Comentario

La Buena Noticia nace en el corazón de las personas, como nace una semilla que ha sido lanzada a la tierra. Jesús ha sembrado su Palabra en la vida del creyente. Su Palabra es la semilla que debe crecer, de forma silenciosa y misteriosa, pero firme en el terreno de la propia existencia humana. Él ha hecho todo lo posible para que los que creen en él, sean un signo verdadero del Reino que él ha anunciado. Jesús es la Buena Noticia.

Él es el Reino. Es importante que Jesús y su Palabra, hagan posible que dentro del corazón humano, crezcan los valores del Reino que él ha refrendado con su propia existencia. Estamos invitados a preguntarnos sinceramente qué tipo de terreno es nuestra vida. Sólo así sabremos si su Palabra está cayendo en lugar estéril, donde no producirá fruto o si por el contrario cae en terreno propicio, donde el Reino nacerá, crecerá y nadie lo podrá detener.