Consulta diaria

Primera lectura: Hch 4,1-12: 
Ningún otro puede salvar
Salmo: 117
La piedra desechada es ahora la piedra angular
Evangelio: Jn 21,1-14: 
Jesús toma el pan y el pescado y lo repartió

1 En aquel tiempo, Jesús se apareció de nuevo a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Se apareció así:
2 Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos.
3 Les dice Simón Pedro: Voy a pescar. Le responden: Nosotros también vamos. Salieron, y subieron a la barca; pero aquella noche no pescaron nada.
4 Al amanecer Jesús estaba en la playa; pero los discípulos no reconocieron que era Jesús.
5 Les dice Jesús: Muchachos, ¿tienen algo de comer? Ellos contestaron: No.
6 Les dijo: Tiren la red a la derecha de la barca y encontrarán. Tiraron la red y era tanta la abundancia de peces que no podían arrastrarla.
7 El discípulo amado de Jesús dice a Pedro: Es el Señor. Al oír Pedro que era el Señor, se ciñó la túnica, que era lo único que llevaba puesto, y se tiró al agua.
8 Los demás discípulos se acercaron en el bote, arrastrando la red con los peces, porque no estaban lejos de la orilla, apenas unos cien metros.
9 Cuando saltaron a tierra, ven unas brasas preparadas y encima pescado y pan.
10 Les dice Jesús: Traigan algo de lo que acaban de pescar.
11 Pedro subió a la barca y arrastró hasta la playa la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y, aunque eran tantos, la red no se rompió.
12 Les dice Jesús: Vengan a comer. Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían que era el Señor.
13 Jesús se acercó, tomó pan y se lo repartió e hizo lo mismo con el pescado.
14 Ésta fue la tercera aparición de Jesús, ya resucitado, a sus discípulos.


Comentário

El Resucitado no es otro diferente sino el mismo Crucificado. En esta aparición del Resucitado convergen dos cosas claves: la palabra y la acción de Jesús. El Resucitado actualiza el gesto de la multiplicación de los panes. Tener una experiencia de intimidad con Dios hace del ser humano un ser solidario, fraterno. Esto es lo que manifiesta Jesús Resucitado a los suyos. La memoria del compartir lo más vital, hace que la Resurrección no sea una simple teoría o una expresión sin implicación en la vida. Resucitar es entrar bajo el amor total de Dios Padre. Resucitar es entrar en la lógica de Dios y vivir según su voluntad. Eso es, precisamente, lo que hace Jesús y lo que le propone a los discípulos. Esta experiencia de encuentro con Jesús lo tiene que hacer permanentemente la Iglesia para saberse colocar del lado de las víctimas y para que abandone toda la vertiente triunfalista que desdice del crucificado-resucitado que se ha manifestado al grupo de los discípulos. ¿Cuáles son las imágenes de Jesús y de Iglesia que tenemos?