Consulta diaria

Primera lectura: Heb 9,2-3.11-14: 
Entró en el santuario para siempre
Salmo: 46:
Dios asciende entre aclamaciones, el Señor, al son de trompetas
Evangelio: Mc 3,20-21: 
Sus parientes lo creyeron fuera de sí

2a Semana Ordinario Mariana Cope (1918)

20 Entró Jesús en la casa, y se reunió tal multitud que no podían ni comer.
21 Sus familiares, que lo oyeron, salieron a calmarlo, porque decían que estaba fuera de sí.

Comentario

La multitud sigue a Jesús. Quiere estar con él. Desea encontrarse con él, porque es dador de vida, de felicidad, de gozo. Los que entran en contacto con Jesús descubren una novedad antes no vivida o experimentada en aquella sociedad a tal punto, como lo narra el Evangelio, que no lo dejaba ni comer.

Toda esa propuesta novedosa que Jesús presenta y que es tan llena de vida y tan atrayente para la gente más humilde de aquella sociedad, se ha convertido en una verdadera amenaza para las autoridades religiosas y políticas de entonces que orquestaron toda una difamación sobre la persona de Jesús, al grado de decir que estaba “loco”.

La familia de Jesús se entera y salen a buscarlo, porque desean detener “la mala fama” en la que él ha caído. Su familia no tiene claridad de su proceder. Ellos se han dejado obnubilar por la maldad de las autoridades. Vivir en fidelidad al Reino, exige entrar en problema y conflicto hasta con la propia familia.