Consulta diaria

Primera lectura: Heb 8,6-13: 
Es mediador de una alianza mayor
Salmo: 84:
La misericordia y la fidelidad se encuentran
Evangelio: Mc 3,13-19: 
Llamó a los que quiso

2a Semana Ordinario Laura Vicuña (1904) Vicente, mártir (304)

13 Subió Jesús a la montaña, fue llamando a los que él quiso y se fueron con él.
14 Nombró a doce, a quienes llamó apóstoles, para que convivieran con él y para enviarlos a predicar
15 con poder para expulsar demonios.
16 Nombró, pues, a los Doce. A Simón lo llamó Pedro;
17 a Santiago de Zebedeo y a su hermano Juan, a los cuales llamó Boanerges, que significa hijos del trueno;
18 Andrés y Felipe; Bartolomé y Mateo; Tomás, Santiago de Alfeo y Tadeo; Simón el cananeo
19 y Judas Iscariote, el que lo entregó.

Comentario

Jesús desde la montaña, lugar que para la tradición judía es el sitio donde reside Dios, llamó a los que quiso. La llamada de Jesús no es para hacerse sacerdote, religioso o religiosa, tampoco para hacerse catequista o líder de grupo eclesial. La llamada que Jesús hace tiene una doble finalidad, bien clara y concreta, que hoy, más que nunca, se hace necesario asumir con el criterio evangélico original.

Jesús llama al grupo de los discípulos y sigue llamando a hombres y mujeres, para estar con él. Ese estar con Jesús no es sólo para orar, para rezar, sino para llevar un estilo de vida como el de él y vivir las opciones profundas y radicales que él vivió y por las que lo mataron los poderosos de este mundo. Y la otra finalidad para la que Jesús llama es para anunciar la Buena Nueva.

Que no es un asunto de transmisión de doctrinas, sino que es una manera concreta de llenar el mundo de bondad, de justicia, de dignidad.