Consulta diaria

Primera lectura: Os 6,1-6: 
Quiero misericordia, no sacrificios
Salmo: 50
Quiero misericordia y no sacrificios
Evangelio: Lc 18,9-14: 
El publicano bajó a su casa justificado

9 En aquel tiempo, por algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, Jesús contó esta parábola:
10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, el otro recaudador de impuestos.
11 El fariseo, de pie, oraba así en voz baja: Oh Dios, te doy gracias porque no soy como el resto de los hombres, ladrones, injustos, adúlteros, o como ese recaudador de impuestos.
12 Ayuno dos veces por semana y doy la décima parte de cuanto poseo.
13 El recaudador de impuestos, de pie y a distancia, ni siquiera alzaba los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: Oh Dios, ten piedad de este pecador.
14 Les digo que éste volvió a casa absuelto y el otro no. Porque quien se alaba será humillado y quien se humilla será alabado.


Comentário

Jesús contrapone dos modelos de vida cristiana. Uno de ellos, está representado en la actitud de un fariseo que ora y actúa de manera arrogante y autosuficiente. Su oración parece un monólogo para autoalabarse y solicitar el aplauso de Dios. Se siente superior, aparte de los demás y, con la autoridad para juzgar severamente a su prójimo. Estamos ante una aplicación concreta del evangelio de ayer. El fariseo cumple con toda la observancia religiosa, pero carece de misericordia y amor al prójimo. En el otro lado está el recaudador de impuestos, quien ora a Dios con sencillez, humildad y absoluta confianza. Dios prefiere la oración del publicano, no porque justifique la injusticia y codicia propia de los recaudadores, quienes explotaban a los más pobres, sino que valora su humildad, arrepentimiento y deseo de conversión. En nuestras vidas, seguramente hemos tenido momentos de fariseos, pero también de publicanos, momentos de arrogancia en que nos creemos superiores a los demás y, otros, donde con humildad, ponemos nuestra confianza en la misericordia de Dios. ¿Que prima hoy en nuestra vida?