Consulta diaria

Primera lectura: Os 14,2-10: 
No llamaremos Dios a la obra de nuestras manos
Salmo: 80
Yo soy el Señor, Dios tuyo: escucha mi voz
Evangelio: Mc 12,28b-34: 
El Señor, es el único Señor

28 En aquel tiempo un letrado se acercó a Jesús y le preguntó: ¿Cuál es el precepto más importante?
29 Jesús respondió: El más importante es: Escucha, Israel, el Señor nuestro Dios es uno solo.
30 Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todas tus fuerzas.
31 El segundo es: Amarás al prójimo como a ti mismo. No hay mandamiento mayor que éstos.
32 El letrado le respondió: Muy bien, maestro; es verdad lo que dices: el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él.
33 Que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.
34 Viendo Jesús que había respondido acertadamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y nadie se atrevió a dirigirle más preguntas.


Comentário

Un maestro de la ley está empeñado en la búsqueda auténtica de la verdad. Quiere saber la opinión de Jesús sobre el precepto más importante. La preocupación podría surgir del exagerado número de preceptos, que podían llegar hasta 613, que confundía e impedía cumplir lo realmente importante. La respuesta de Jesús une el amor a Dios y el amor al prójimo, combinando el texto de Dt 6,4-5 con Lv 19,18. La novedad de su respuesta radica en la afirmación de que “no hay mandamiento mayor que estos”. Con estas palabras, Jesús firma un testamento o un credo de fe, para quienes quieran acompañarlo en la construcción del reino. En adelante, cualquier observancia religiosa y actitud de vida, carecen de significado sino tienen el sello del amor. En otras palabras “Misericordia quiero y no sacrificios” El camino más seguro para encontrar a Dios es a través del amor al prójimo y, cuando amamos al prójimo, entramos en oración con Dios. Unas palabras de San Agustín para nuestra reflexión de cuaresma, “Ama y haz lo que quieras…”