Consulta diaria

Primera lectura: Dt 4,1.5-9: 
Obra los mandatos de Dios
Salmo: 147
Glorifica al Señor, Jerusalén
Evangelio: Mt 5,17-19: 
Quien cumpla y enseñe será grande en el Reino

17 En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: No piensen que he venido a abolir la ley o los profetas. No vine para abolir, sino para cumplir.
18 Les aseguro que mientras duren el cielo y la tierra, ni una «i» ni una coma de la ley dejará de realizarse.
19 Por tanto, quien quebrante el más mínimo de estos mandamientos y enseñe a otros a hacerlo será considerado el más pequeño en el Reino de los cielos. Pero quien lo cumpla y lo enseñe será considerado grande en el Reino de los cielos.


Comentário

En Jesús, Dios hace nuevas todas las cosas. Con Jesús se inaugura una nueva alianza, un Nuevo Testamento y un nuevo pueblo de Dios. Lo nuevo no significa eliminar el pasado, sino de hacer una relectura con las novedades del presente. La ley surgió en Israel como memoria histórica de la libertad conquistada por Dios en tierras de Egipto, como una luz para iluminar al pueblo en su camino hacia la tierra prometida y, como una carta de navegación para leer siempre la voluntad de Dios y llegar a buen puerto. Jesús se da cuenta que en Israel, la libertad se ha perdido, la luz se ha apagado y la voluntad de Dios dejó de cumplirse. El pueblo de Dios estaba a la deriva, no por falta de la palabra de Dios, sino porque esta no se cumplía. Las instituciones religiosas y políticas terminaron pervirtiendo la ley y los profetas. Jesús busca rescatar la tradición, renovarla y darle cumplimiento, en perspectiva de Reino de Dios. No basta conocer la Palabra sino hacer la voluntad de Dios.