Consulta diaria

Primera lectura: Sant 1,1-11: 
Y si son constantes, serán perfectos e íntegros
Salmo: 118
Cuando me alcance tu compasión, viviré, Señor
Evangelio: Mc 8,11-13: 
¿Para qué pide una señal esta generación?

11 En aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con él, pidiéndole, para ponerlo a prueba, una señal del cielo.
12 Él suspiró profundamente y dijo: ¿Para qué pide una señal esta generación? Les aseguro que a esta generación no se le dará ninguna señal.
13 Dejándolos, se embarcó de nuevo y pasó a la otra orilla.


Comentário

Los fariseos representan al grupo de personas que no creen en Jesús porque no se ajusta a su manera de pensar. Pidiendo una señal del cielo están diciendo que Jesús no les dice nada de Dios. No ven nada porque no quieren ver. Jesús suspira profundamente, con tristeza. Son personas obstinadas que no quieren ver lo que Dios está haciendo en favor de los marginados y empobrecidos. Ante esta mentalidad no hay posibilidades para la acción de Dios. La Persona de Jesús, sus acciones liberadoras, sus gestos de misericordia y su perdón generoso eran la gran señal de que el Reino de Dios se estaba inaugurando en el mundo. Pero ellos no lo ven, porque no quieren ver que son cómplices con la opresión que lastima a la gente. Ante la incomprensión obstinada, la cerrazón voluntaria del corazón, la exigencia de que Dios actúe de acuerdo a sus ideas, Jesús no puede hacer nada. Jesús no cae en la tentación de hacer para ellos un milagro, porque donde no hay fe sincera en Él no hay milagros que valgan.