Consulta diaria

Primera lectura: Is 55,1-11: 
Sellaré con ustedes una alianza perpetua
Salmo: Interleccional Is 12: 
El Señor es mi fuerza y mi salvación
Evangelio: Mc 1,7-11: 
Tu eres mi Hijo amado, mi preferido

7 En aquel tiempo proclamaba Juan: Detrás de mí viene uno con más autoridad que yo, y yo no soy digno de agacharme para soltarle la correa de sus sandalias.
Yo los he bautizado con agua, pero él los bautizará con Espíritu Santo.
9 En aquel tiempo vino Jesús desde Nazaret de Galilea y se hizo bautizar por Juan en el Jordán.
10 En cuanto salió del agua, vio el cielo abierto y al Espíritu bajando sobre él como una paloma.
11 Se escuchó una voz del cielo que dijo: Tú eres mi Hijo querido, mi predilecto.


Comentário

Jesús se hizo bautizar. He aquí otro dato maravilloso del camino de epifanía de Jesús. El bautismo de Juan tiene como finalidad el arrepentimiento. Pablo dice que en Jesús no había pecado. Entonces ¿cómo se debe entender el bautismo de Jesús? Sencillamente porque Él, siendo Dios, asumió en todo nuestra condición humana. Por el Bautismo, Jesús se solidariza con la tragedia humana para liberarla y comunicarle la vida en plenitud que viene del mismo Dios. Por otra parte, es la manifestación del compromiso de Jesús con su pueblo.

Al sumergirse en las aguas bautismales Jesús se compromete radicalmente con la historia del pueblo para luchar por su dignificación, su liberación integral. En el Bautismo, Dios Padre manifiesta su complacencia con su Hijo, de tal manera que la misión del Hijo es obediencia al Padre. Es la oportunidad para hacer memoria de nuestro propio bautismo y revisar nuestro camino de conversión sincera y compromiso con la justicia y la paz para todos.

¿Cómo has vivido tu compromiso bautismal?

¿Qué aspectos piensas trabajar para vivir auténticamente el bautismo recibido?