Consulta diaria

Primera lectura: 1Jn 2,22-28: 
Lo que han oído permanezca en ustedes
Salmo: 97
Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios
Evangelio: Jn 1,19-28: 
En medio de ustedes hay uno que no conocen

19 Éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos le enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a preguntarle quién era.
20 Él confesó y no negó; confesó que no era el Mesías.
21 Le preguntaron: Entonces, ¿eres Elías? Respondió: No lo soy. ¿Eres el profeta? Respondió: No.
22 Le dijeron: ¿Quién eres? Tenemos que llevar una respuesta a quienes nos enviaron; ¿qué dices de ti?
23 Respondió: Yo soy la voz del que grita en el desierto: Enderecen el camino del Señor, según dice el profeta Isaías.
24 Algunos de los enviados eran fariseos
25 y volvieron a preguntarle: –Si no eres el Mesías ni Elías ni el profeta, ¿por qué bautizas?
26 Juan les respondió: Yo bautizo con agua. Entre ustedes hay alguien a quien no conocen,
27 que viene detrás de mí; y yo no soy digno de soltarle la correa de su sandalia.
28 Esto sucedía en Betania, junto al Jordán, donde Juan bautizaba.


Comentário

Vaya manera de presentarse Juan Bautista a los inquietos que preguntaban por sus orígenes e identidad. No es Elías, sino el precursor, el preparador del ambiente para recibir al verdadero profeta, al Mesías. Juan invita a una conversión radical, íntegra e integral. No valen enmiendas, remiendos. La conversión implica un morir para renacer. Por eso el bautismo que predica es de conversión y perdón de pecados.

Es volver la mirada a Dios, y con el rostro agachado, con paso humilde, desandar el camino para ponerse en la ruta correcta que conduce al amor misericordioso del Padre. A lo largo de la historia de la humanidad y de la Iglesia han surgido muchos Bautistas que con su palabra y su testimonio han invitado con insistencia al cambio radical, total e integral de vida. Actualmente han surgido y siguen surgiendo profetas. Oscar Romero, Enrique Angelelli, Laura Montoya, Sergio Méndez, Leónidas Proaño… y muchos otros que han comprometido y entregado su vida al anuncio del Reino ¿Y tú? ¿Cómo vives en tu ambiente la vocación profética?