Consulta diaria

Primera lectura: Rom 11,1-2a.11-12.25-29: 
Volver de la muerte a la vida
Salmo: 93
El Señor no rechaza a su pueblo
Evangelio: Lc 14,1.7-11 
El que se humilla será enaltecido

1 Un sábado que Jesús entró a comer en casa de un jefe de fariseos, ellos lo vigilaban.
7 Observando cómo elegían los puestos de honor, dijo a los invitados la siguiente parábola:
8 Cuando alguien te invite a una boda, no ocupes el primer puesto; no sea que haya otro invitado más importante que tú,
9 y el que los invite a los dos vaya a decirte que le cedas el puesto al otro. Entonces, lleno de vergüenza, tendrás que ocupar el último puesto.
10 Cuando te inviten, anda y ocupa el ultimo puesto. Así, cuando llegue el que te invitó, te dirá: Amigo, acércate más. Y quedarás honrado en presencia de todos los invitados.
11 Porque quien se engrandece será humillado, y quien se humilla será engrandecido.

Comentário

Esta escena de Jesús a la mesa con los fariseos es fundamentalmente educativa: él no se interesa simplemente por enseñar normas de comportamiento social o de urbanidad, sino intenta mostrar cómo asumir la vida en clave personal y eclesial desde la perspectiva del Reino de Dios. Hay modos diversos de vivir, pero no podemos hacerlo de cualquier manera. A nivel personal: ¿Riñes por los puestos de honor y las adulaciones humillando a los demás? ¿Actúas desde el servicio desinteresado o desde el poder que te pueden otorgar las funciones y los roles personales? O ¿Sabes ubicarte y mostrar con verdad quién eres? Por otro lado, en clave de iglesia, es necesario asumir con sabiduría que no somos el único referente espiritual y moral de las cuestiones y decisiones humanas. ¿Qué cambios eclesiales hacer hoy desde la lógica del Evangelio?: descentralizar el poder; democratizar la jerarquía y humanizar la fe y la labor misionera para hacerla creíble en la sociedad civil.