Consulta diaria

Primera lectura: Neh 8,1-4a.5-6.7b-12: 
Hoy es un día consagrado a Dios
Salmo: 18
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida 
Evangelio: Lc 10:1-12: 
La cosecha es abundante

1 En aquel tiempo, designó el Señor a otros setenta y dos y los envió por delante, de dos [en dos], a todas las ciudades y lugares adonde pensaba ir.
2 Les decía: La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los campos que envíe trabajadores para su cosecha.
3 Vayan, que yo los envío como ovejas entre lobos.
4 No lleven bolsa ni alforja ni sandalias. Por el camino no saluden a nadie.
5 Cuando entren en una casa, digan primero: Paz a esta casa.
6 Si hay allí alguno digno de paz, la paz descansará sobre él. De lo contrario, la paz regresará a ustedes.
7 Quédense en esa casa, comiendo y bebiendo lo que haya; porque el trabajador tiene derecho a su salario. No vayan de casa en casa.
8 Si entran en una ciudad y los reciben, coman de lo que les sirvan.
9 Sanen a los enfermos que haya y digan a la gente: El reino de Dios ha llegado a ustedes.
10 Si entran en una ciudad y no los reciben, salgan a las calles y digan:
11 Hasta el polvo de esta ciudad que se nos ha pegado a los pies lo sacudimos y se lo devolvemos. Con todo, sepan que ha llegado el reino de Dios.
12 Les digo que aquel día la suerte de Sodoma será menos rigurosa que la de aquella ciudad.

Comentário

Hace algunos años los integrantes de grupos juveniles participaban de jornadas misioneras en comunidades campesinas distantes de los pueblos y, por supuesto, de las ciudades. Se alistaban equipajes, medicinas, guiones de celebración, cancioneros y un mundo de cosas. Luego en la misa de envío se colocaban símbolos misioneros como ofrenda o como decoración litúrgica. Una vez una niña de diez o doce años pregunto ingenuamente a su madre “porque los misioneros llevan tantas cosas…la lectura dice que no lleven nada”…risas, sorpresa. Sin embargo la pregunta infantil tenía toda la razón: a veces se preparan muchas cosas para el anuncio del Reino de Dios. Jesús advierte a sus discípulos que vayan ligeros de equipaje para que el testimonio de vida pobre y desprendida sea el mejor mensaje proclamado. Tal vez la cercanía, la compañía y el compartir simple y espontáneo ayude a que el Evangelio cale con mayor profundidad y autenticidad en el corazón del pueblo. Oremos por todos los misioneros y misioneras que se entregan sin reservas a la evangelización.