Consulta diaria

Primera lectura: Miq 5,1-4a: 
El tiempo en que la madre dé a luz
Salmo: 12
Desbordo de gozo con el Señor
Evangelio: Mt 1,1-16.18-23: 
La Virgen dará a luz a un Hijo

1 Libro de la genealogía de Jesús, Mesías, hijo de David, hijo de Abrahán:…
12 Después del destierro a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel; Salatiel engendró a Zorobabel…
15 Eliud engendró a Eleazar; Eleazar engendró a Matán; Matán engendró a Jacob.
16 Jacob engendró a José, esposo de María, de la que nació Jesús, llamado el Mesías...
18 El nacimiento de Jesús, Mesías, sucedió así: su madre, María, estaba comprometida con José, y antes del matrimonio, quedó embarazada por obra del Espíritu Santo.
19 José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, pensó abandonarla en secreto.
20 Ya lo tenía decidido, cuando un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María como esposa tuya, pues la criatura que espera es obra del Espíritu Santo.
21 Dará a luz un hijo, a quien llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
22 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por medio del profeta:
23 Mira, la virgen está embarazada, dará a luz a un hijo que se llamará Emanuel, que significa: Dios con nosotros.

Comentário

La celebración del nacimiento de María, del que no tenemos un pasaje bíblico explícito, es celebrar que los planes de Dios para con la humanidad son planes llenos de misericordia y fidelidad. El meditar el texto de la genealogía de Jesús y su nacimiento, recordando el hecho más trascendente de María, su maternidad divina, nos hace captar que fue la causa y el origen de todas las prerrogativas y gracias especiales. El nacimiento de María es bendición y alegría para todo el mundo. María nos invita hoy a implicarnos como Ella, la llena de gracia y escogida por Dios, en el proyecto del Reino. Como Ella, escribir con nuestra vida y compromiso cotidiano historia de salvación. Concientizar que somos invitados también a colaborar con el proyecto de Dios, es casi inimaginable lo que puede realizar la persona humana cuando pone todas sus energías, sus conocimientos y su amor al servicio de este proyecto con la fuerza del Espíritu Santo. María, ayúdanos a ser como tú.