Consulta diaria

Primera lectura: Éx 34,29-35: 
Moisés tenía el rostro radiante
Salmo: 98
Santo eres, Señor, Dios nuestro
Evangelio: Mt 13,44-46: 
Vende lo que tiene y compra el campo

44 En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en un campo: lo descubre un hombre, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, vende todas sus posesiones para comprar aquel campo.
45 El reino de los cielos se parece a un comerciante de perlas finas:
46 al descubrir una de gran valor, va, vende todas sus posesiones y la compra.

Comentário

Esta hermosa parábola orienta en el algo esencial del reinado de Dios, escondido en la historia, en cada corazón, en los movimientos sociales,en los luchadores en favor de un planeta limpio. Está enterrado. No es evidente a simple vista. No aparece en la primera página de los periódicos. Hay que buscarlo. Hay que convertirse en buscadores del mayor tesoro de la vida. Somos peregrinos.

La vida es un ejercicio de búsqueda del tesoro. El que lo encuentra transforma su vida. Todo se reorganiza de nuevo: el dinero, la sexualidad, la carrera universitaria, la enfermedad, el amor, el rostro de Dios. Con la expresión de Jesús de vender todas las posesiones para comprarlo nos da a entender  el vuelto total en la vida de quienes lo encuentran. Venderlo todo significa que la antigua manera de vivir se ha trastocado por una nueva manera de vivir: una vida centrada en el Dios del reino , en su proyecto, en su agenda pendiente en la historia, en los valores  de ese otro mundo posible tal y como Dios lo sueña.