Consulta diaria

Primera lectura: Gn 27,1-5.15-29: 
Jacob le quitó su bendición a Esaú
Salmo: 134
Alaben al Señor por que es bueno
Evangelio: Mt 9,14-17: 
¿Pueden guardar luto los amigos, si el novio está con ellos?

14 En aquel tiempo se acercaron a Jesús los discípulos de Juan y le preguntaron: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos mucho mientras que tus discípulos no ayunan?
15 Jesús les respondió: ¿Pueden los invitados a la boda estar tristes mientras el novio está con ellos? Llegará un día en que les arrebaten el novio y entonces ayunarán.
16 Nadie usa un trozo de tela nueva para remendar un vestido viejo; porque lo añadido tira del vestido y la rotura se hace más grande.
17 Ni se echa vino nuevo en odres viejos, pues los odres reventarían, el vino se derramaría y los odres se echarían a perder. El vino nuevo se echa en odres nuevos y los dos se conservan.

Comentário

Jesús deja en libertad de acción a sus discípulos. Su práctica desconcierta a los seguidores de Juan Bautista. Su conducta no se deriva de los parámetros religiosos habituales. También los grupos de fariseos observaban el ayuno. La respuesta de Jesús a las objeciones que le presentan contrapone la tristeza del luto con la alegría de una boda en la cual él es el novio. Sus discípulos no pueden ayunar mientras esté con ellos. Sus palabras anticipan el desenlace de su vida. Señalan además la ocasión propicia para que sus discípulos ayunen. ¡Qué difícil nos resulta todavía aquella conocida expresión de la (ya no tan) “nueva evangelización”! Nueva en sus métodos, en su ardor, y en su expresión. Se transformó en un mero eslogan sin asidero en nuestras prácticas. Pueda ser que la llamada a la “conversión pastoral” realizada por el Papa Francisco no corra la misma suerte. Que no sean vanos tantos análisis de realidad y nos dejemos contagiar la libertad y la audacia de Jesús y su práctica transgresora.