Consulta diaria

Primera lectura: 2Cor 1,1-7: 
Dios nos alienta para que alentemos a los demás
Salmo: 33
Gusten y vean qué bueno es el Señor
Evangelio: Mt 5,1-12: 
Dichosos los pobres en el espíritu

1 En aquel tiempo, al ver a la multitud, Jesús subió al monte. Se sentó y se le acercaron los discípulos.
Tomó la palabra y comenzó a enseñarles del siguiente modo:
Felices los pobres de corazón, porque el reino de los cielos les pertenece.
Felices los afligidos, porque serán consolados.
Felices los desposeídos, porque heredarán la tierra. 6Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Felices los misericordiosos, porque serán tratados con misericordia.
Felices los limpios de corazón, porque verán a Dios.
Felices los que trabajan por la paz, porque se llamarán hijos de Dios.
10 Felices los perseguidos por causa del bien, porque el reino de los cielos les pertenece.
11 Felices ustedes cuando los injurien y los persigan y los calumnien falsamente] de todo por mi causa.
12 Alégrense y pónganse contentos porque el premio que les espera en el cielo es abundante. De ese mismo modo persiguieron a los profetas anteriores a ustedes.

Comentário

Nos encontramos, de frente al mensaje central de Jesús. Delante de la ética que le da sentido al Reino que anunció. Jesús presenta la norma de vida que ha de regir a su comunidad, a sus seguidores. Estamos delante de las Bienaventuranzas. Esta propuesta de Jesús, tantas veces olvidada, sigue vigente. El mundo necesita otra lógica. La historia necesita otra manera de comprenderse a sí misma. Jesús apunta a lo esencial y exige una transformación profunda de la conciencia.

El que vive libre de las estructuras de este mundo y que tiene a Dios por Rey, quien trabaja por la paz de manera decidida, quien lucha por la justicia sin el miedo de ser perseguido y calumniado, quien es limpio de corazón… este es el hombre o la mujer que entra en la lógica de Jesús. Todo bautizado, sin excepción, está invitado a ser bienaventurado. No es una tarea fácil. ¿Estamos viviendo en la lógica de Jesús? ¿Somos en el mundo alternativa y para el mundo fermento, según la propuesta del Maestro?